La batería es la pieza del móvil que antes se desgasta. No se puede evitar del todo, porque cada ciclo de carga la envejece un poco, pero sí se puede frenar mucho. Estos son los hábitos que de verdad marcan la diferencia.
1. Evita el calor
Es el factor número uno. No dejes el móvil al sol, en el salpicadero del coche ni cargando debajo de la almohada. Si al cargar se pone muy caliente, quítale la funda.
2. No hace falta llegar siempre al 100 %
Las baterías de litio sufren menos en la zona media. Mantenerla, cuando puedas, entre el 20 y el 80 % reduce el desgaste.
3. Tampoco la dejes llegar a 0 %
Descargarla del todo con frecuencia también la castiga. No hace falta «calibrarla» vaciándola: eso era cosa de las baterías antiguas.
4. No la dejes horas al 100 % enchufada
Una vez cargada, mantenerla enchufada mucho tiempo la tiene a máxima tensión y recibiendo pequeñas recargas. Es justo lo que pasa cuando cargas de noche. Te lo explicamos en ¿es malo dejar el móvil cargando toda la noche?
5. Activa la carga optimizada
iPhone y la mayoría de Android tienen opciones para retrasar o limitar la carga. Mira cómo activarla en tu móvil.
6. Usa cargadores y cables de calidad
Un cargador certificado negocia bien la potencia con tu aparato y lo protege. Los cargadores muy baratos sin marca pueden calentar más y dar una corriente menos estable.
7. La carga rápida está bien, con cabeza
La carga rápida es segura porque el móvil la controla, pero genera algo más de calor. Si no tienes prisa, por la noche puedes usar un cargador más lento.
8. Si vas a guardarlo, déjalo a media carga
Si un móvil o una tablet va a pasar semanas en un cajón, guárdalo alrededor del 50 %, ni lleno ni vacío.
Un truco para la noche
Si cargas mientras duermes, ChargeZen corta la carga solo poco después de llegar al 100 %, para que tu aparato no pase la noche enchufado. Funciona con cualquier cargador USB-C y no necesita apps.