USB-C ha unificado los cargadores de móviles, tablets, portátiles y consolas. Pero no todos los cargadores ni todos los cables son iguales. Si alguna vez te has preguntado por qué tu portátil carga lento con un cargador potente, la respuesta suele estar en el cable.
Qué es USB-C Power Delivery (PD)
Power Delivery es el estándar que usan los aparatos USB-C para negociar la potencia. Al conectar, el cargador y el aparato se ponen de acuerdo en la tensión y la corriente. Por eso puedes usar un cargador de portátil con tu móvil sin problema: el móvil solo pide lo que necesita.
La potencia la marca el eslabón más débil
La potencia real es la menor de estas tres:
- Lo que da el cargador.
- Lo que soporta el cable.
- Lo que pide el aparato.
Un móvil suele cargar a entre 20 y 45 W aunque el cargador dé más. Un portátil grande sí puede aprovechar los 100 o 140 W.
El cable importa: 60 W frente a 100 W o más
La mayoría de cables USB-C soportan hasta 3 A, es decir, unos 60 W. Para pasar de ahí hace falta un cable de 5 A con chip de identificación (e-marker). Para 140 W, el cable debe indicar que soporta 140 W o 240 W, que son los cables del estándar PD 3.1.
Qué necesitas para cargar a 140 W
- Un cargador USB-C PD de 140 W o más.
- Un cable USB-C de 5 A certificado para 140 o 240 W.
- Un aparato que admita esa potencia, como algunos portátiles de 16 pulgadas.
¿Y si pongo un adaptador en medio?
Un buen adaptador deja pasar la negociación entre cargador y aparato. ChargeZen admite hasta 140 W y es compatible con PD y QC, así que no limita la carga de tu móvil ni de tu portátil. Eso sí, la potencia final seguirá dependiendo de tu cargador y de tu cable. Su ventaja es que corta la carga solo poco después de llegar al 100 %.
Si cargas de noche, te interesa leer ¿es malo dejar el móvil cargando toda la noche?